Y,¿quién es ella?

Siempre he afirmado que trabajaba para que la gente leyera, y como durante casi una década estaba en una librería, pues vendía libros. Ahora sigo con el mismo objetivo, pero producto y distribuyo artes escénicas que median con el mundo editorial y educativo.

Tenía dos opciones: o me convertía en el protagonista de El Club de la Lucha, enganchada a los grupos de apoyo que yo misma promovía y volcada en acciones sociales, con un discurso, al menos, de transformar la realidad, pero viviendo una esquizofrenia escalable, cada vez más distorsionada, como Dos Caras (antihéroe de Batman) y usando el boxeo para liberar presión (#boxeandoconlarealidad)…

  O BIEN: Tejía todos esos hilos que no son más que fugas, salidas del camino de la opresión, pero que a menos que se trencen en una narración, carecen de sentido, de telos, y se vuelven en contra de uno mismo enajenándolo, encadenándolo, y oprimiéndolo de dentro a fuera.

NO. Visto. Oído cocina. Hago calceta (como dice Elrik, mi hijo de 6 años) con mi realidad y genero: Entropía Cultural. Día 0.

Plataforma de producción y distribución de espectáculos, mediadora entre el mundo del libro y de las artes escénicas.